En el trabajo, de repente me preguntaron que si tenía tiempo de hacerles un trabajito, y aunque ando un poco carrereado, no me podía negar, no siempre llegan estas oportunidades, además de que ya tenía un tiempo que en la casa no lo hacía, la mayoría de las veces es a domicilio, así que acepte, al cabo no me iba a tardar mucho, a lo más 3 horas.

Así que me la llevo a la casa, la subo a mi cuarto, y le empiezo a quitar lo que la cubre, pero se fue la luz, así que tuve que ir por una vela para observar mejor lo que hacía, es necesario e importante para hacerlo bien, no importa la experiencia, siempre es necesario estar en un ambiente iluminado, además que se siente uno más seguro, o al menos yo sí.

De repente tocan a la puerta, y como ya había quedado con alguien más unos días antes, pues llego otra, y ni modo que hacer, a cumplir con las dos, nunca he dejado de ser responsable, al cabo en su casa no las ocupaban con urgencia, como para apurarme.

Pues total que subo la segunda al cuarto, y pues a trabajar, aproveche que tenía las dos para facilitarme un poco el trabajo, así que una sin nada, y la otra lista pues empecé por lo que era obvio la primera.

Después de quitarle todo, le unte una espuma para que se facilitara el trabajo, termino, y listo, a dejarla como estaba, de hecho mejor. Y para ver que todo había salido bien pues la probé para comprobarlo. Perfecto, lo que faltaba hacerle, en un rato más sería.

Ahora con la segunda, pero primero voy por un vaso de agua. Ya que regreso, como esta era más sencillo el asunto, pues le quito algo que estorbaba para hacer lo que necesitaba. La conecto con la otra y a prenderlas, bueno de hecho solo a la primera, pues es la que estaba lista. Entre 5 y 10 minutos después ya estaba el asunto, lo malo que la segunda se calentó mucho, y me preocupe pero supongo que es porque quedo sobre la otra y tal vez se encerró mucho el calor en el cuarto.

Ahora a hacerle lo que le faltaba a la primera, trato de una forma, y no funciono, de otra y tampoco, en el de atrás, tampoco, y como mi mano no cabía muy bien pues me tarde un poco más para no salir lastimado. Bueno, pues no había forma de que lo demás se lo hiciera, así que la deje así, en un rato la llevare a su casa, la otra se quedara en casa esta noche.

Y ahora estoy un poco cansado, así que escribí un poco, para despejar la mente. Ya que esta despejada volveré con la segunda computadora, pues ahora hay que instalarle Windows y los demás programas que necesitan en su casa. A la primera no le funcionaba el USB, ni los integrados ni en los pines que provee y necesita que se le compre uno por PCI, y ya le informare a su dueño.



El universal es uno de los periodicos en línea que más me gusta leer, sobre todo las columnas de diversos pensadores y críticos de la política y situación del país.

El día de hoy hay un artículo interesante de Raymundo Riva Palacio, titulado Un siglo de lucha. El cual recomiendo que lean, es realmente interesante.



La mayoría de las veces me alegro de que llueva, ya que me trae buenos recuerdos, la mayoría de casa de mis abuelos (tanto paternos como maternos), pues viven en el campo y cuando llovía de la tierra se desprendía su olor tan característico que me gusta tanto.

Muchas veces solía salir con mis primos o tíos a mojarnos tan solo por placer, tal vez de ahí que me de seguido la tos (pero es otro cuento eso), o cuando salíamos a pasear nos agarraba la lluvia y tratábamos de atajárnosla y nos mojábamos a propósito, o cuando al pasar bajo un árbol lo movíamos para que cayera el agua que contuvo, o de plano ya mojados rematábamos aventándonos cubetazos de agua.

Cuando solían caer “diluvios” con granizadas, mi abuelita (qepd) sacaba un sirio y lo prendía y rezaba un rato además de echar sal de grano en el patio, y no se si por coincidencia o que razón, pero el torrencial disminuía, y quedaba como una lluvia que parecía interminable pero leve.

Otra cosa que solía pasar cuando llovía era que se iba la luz, y eso era ley, si empezaba a llover algo considerable la luz se iba. Pero siempre había velas en la casa y esos momentos en que nos quedamos en la mesa tomando un té o café, son de los que más disfrutaba.

Después de un rato otra cada quien a la cama, y como entre la cocina y donde estaban los cuartos estaba el patio, era de ley que nos teníamos que mojar, y recuerdo que alguno de mis tíos me cargaba, se echaba una toalla o chamarra encima y al cuarto corriendo, ah que momentos aquellos.

Y en estos días que ha empezado la temporada de lluvias, la luz de repente se va, aunque tarda menos en regresar, pero el día de hoy si se tardo unas dos horas. Y me quede sin escribir hace rato. Pero aún así prefiero que llueva.



Los pasados 4 días se pueden resumir en una palabra: pláticas. Esto porque es lo que más he hecho en esos días. Para comenzar, el jueves al llegar de trabajar estuve platicando con mi mamá un buen rato, platica que hace ya bastante tiempo que no teníamos.

Después llego mi papá y seguimos platicando, de los planes que tenemos para mi futuro y lo que podría pasar, o de lo que podría o podríamos hacer.

El viernes fue un poco menos, pero si platique de política con mis primos. Para el sábado, fui a una fiesta, donde platique con un chavo (que no es mi amigo, pero me cae muy bien) como debiera platicar con mi hermano menor, cosa que no hago, por cuestiones personales entre el y yo, al cual le di consejos (al chavo) o más bien le platique de mis experiencias para que el haga lo que crea conveniente, y las utilice si le sirven.

Ayer vi el Código Da Vinci, y después de verla platicamos acerca de la película, la Biblia, los Templarios; existencialismo puro más bien. Después, fuimos a ver un partido de Fútbol, y la plática ocurrió ahora en torno a carros, camionetas, pinturas, mejoras. En fin, me la pase platica y platica, y el doctor me pidió que hablara lo menos posible.



1. ¿De qué sabor prefieres el helado?
De yogurt natural, y de zarzamora con queso

2. Si tu aliento tiene sabor a cebolla, ¿besarías a alguien?
Claro, siempre se puede besar, y más si ella también comió cebolla.

3. Si tú mejor amiga (o) huele mal, ¿cómo se lo dirías?
No lo se, tal vez “vienes de jugar, o ¿Qué estabas haciendo que te hizo sudar?”

4. ¿Algún aroma te hace recordar alguna situación o época de tu vida?
Si, de hecho fue uno de mis primeros posts.

5. ¿Algún olor que te desagrade completamente?
Tal vez el de elementos en descomposición



24Mayo
2006

Otro camino

Estoy vivo

Hace un tiempo le preste $50 pesos a un amigo, porque los necesitaba para poder ir a la escuela pues no tenía ese día ni un quinto, y tan pronto como su hermano le enviara dinero me los pagaría. Pues hasta la fecha no los he recibido y desde entonces he platicado con el una sola vez.

Antes me había pedido dinero para lo mismo, pero no se lo había prestado, ya que no me gusta prestar porque como dice el dicho “cuentas claras, amistades largas”. Y aquí fue lo que sucedió. Como también suelen decir en estos rumbos: “por $50 pesos se dan a conocer” cincuenta o cualquier otra cantidad u objeto.

Pero bueno, la historia no es acerca de lo que me debe, es más bien acerca de algo que hizo él. Con desilusión me entere que pudiera estar involucrado en un robo, pues a una conocida le vendió cosas robadas. Y desde que se lo vendió ella tampoco lo ha visto.

Se que en algunos momentos la vida puede llegar a hacernos ver en un estado de desesperación porque no podemos conseguir ni para comer, pero él en algún tiempo trabajo mientras estaba en la escuela, y muchas veces le ayude donde trabajó pues en ocasiones tenía tiempo libre; entonces no creo que no pudiera conseguir trabajo otra vez.

No me gusto que se fuera por el camino “fácil”, y realmente no me gustaría enterarme que él esta involucrado en un robo, o peor aún, que llego a la cárcel.