Desde que fui al DF padezco un poco de insomnio, y no es porque me haya afectado la contaminación característica de la ciudad, o el vivir con la angustia de ser asaltado, ni el fanatismo que algunos de ahí le tienen a su aún candidato y las amenazas que unos pocos de ellos hacían. No, no es nada de eso, sino el tipo de vida que mis familiares llevan allá.
Recuerdo que siempre se han acostado ya tarde, y todos los días, eso si, siempre listos para empezar el día. Así que los 4 días que pase en aquella ciudad tome su estilo de vida, dormir después de la media noche, aunque ellos siguieran despiertos, y levantarme temprano. Aquí en casa estaba durmiendo a las 11 así que no sentí mucho el cambio.
Además las tardes de café permitían que mi cuerpo no pidiera a gritos el ir a dormir, tardes de café que casi se han convertido en algo obligado, y a pesar de que le he tomado gusto al café, ahora lo tomo por las mañanas para no tener energía extra por la noche.
Aún así no he logrado dormir antes de las doce, y tengo que levantarme a tiempo para ir a trabajar, lo que se reduce a menos de 7 horas de dormir. Y en estos últimos días, he resentido mucho este cambio de vida, sobretodo hoy que me pase la mayor parte del tiempo con un dolor de cabeza que ni las pastillas pudieron quitar.
Lo peor de todo es que durante la mañana no me da sueño (aunque es bueno para evitar reclamos o cometer errores), y es hasta en la tarde después de comer que me empieza a dar ganas de una siesta, pero creo que si la tomo me quedare dormido más tiempo y me dormiría más tarde en la noche creando un ciclo no beneficioso, así que la evito.
Por eso a partir de hoy tomo las medidas necesarias para remediar esto: reducir el consumo de café e ir a la cama más temprano cada día, hasta volver a dormir alrededor de las 10:30, y así espero regresar al estilo de vida normal, aunque me perderé de muy buenos programas que salen en la noche.






