El título viene por algunos aspectos de mi vida que han pasado en estos días, aunque es el título de un libro escrito por un par de periodistas, Óscar Camacho y Alejandro Almazán, y me permití combinarlos ya que el libro me gusto, y el título se ajusta a los sucesos de mi vida.

El libro relata el proceso para la elección a presidente, en particular del candidato Andrés Manuel, y las razones que los autores consideran causaron su derrota, tanto las propias del candidato, como de su equipo de campaña, de sus seguidores, y también de sus adversarios políticos. En especial tratando de que la izquierda se haga una autocrítica para que no repita los mismos errores.

En cuanto a mi vida, pues se adapta en una batalla (realmente un roce) que hubo entre algunas personas en el trabajo y yo. Donde al final de cuentas ni uno ni otro gano, aunque cada parte presupone que así fue, pero en realidad todos salimos perdiendo.

Lo que más me molesto al final, fue la hipocresía que algunas personas mostraron. Es difícil volver a tener confianza en alguien que ya demostró no es de fiar, pero es mejor saber que no se cuenta con esas personas.

Pero bueno, ya quedo en el pasado esto, ahora solo queda hacer una autocrítica de mi forma de ser, y mejorar en los malos aspectos que tenga, o que encuentre. Y como dicen, lo malo no es caer, sino el no querer levantarse.



Año con año, en cada una de las fiestas, solía ayudar a adornar; algunas veces era yo quien iniciaba con los adornos, pero actualmente no soy fanático de adornar.

Sin embargo, el mes pasado acepte adornar el área en la que trabajo, en parte por que me lo habían pedido, y también porque sería la única área sin adornar.

Termino el mes, y fui el primero en quitar la decoración patria, y guardar lo que creo se podrá usar el próximo año. Algunos días después otros compañeros empezaron a hacer lo mismo, pero hasta hace un par de días había uno que otro que aún conservaba los adornos. Fueron pocos los que decidieron adornar con motivo del día de la raza.

Ahora que se aproxima el día de muertos los que faltaban empezaron a quitar sus adornos, y muchos vuelven a adornar por todas partes, y se empiezan a ver diferencias en los adornos, algunos con lo tradicional, y otros lo relativo al Halloween.

Aún no se si apoyare con el adorno o no, tanto porque no me alcanza el tiempo para hacer los adornos o para ir a la papelería a comprar algunos, y porque no duraran ni una semana cuando ya querrán adornar con los motivos navideños.

Simplemente se me hace que se desperdicia demasiado cuando se adorna, sobretodo por que les gusta que sean cosas originales y hechas por uno mismo, y cuando termina la temporada suelen tirar todo a la basura. Además creo que se hace simplemente por adornar y competir en los adornos, y como que se olvidan del motivo principal del festejo.

Ni modo, esta vez se quedara mi parte sin adornar. Aunque si logro pensar una que otra calavera antes del martes, aparecerá como mi gran adorno.



He tenido un sueño complicado de entender. Sobre todo por la situación como se desarrollan los eventos.

De repente me veo en una casa, estamos presentes muchas personas, ahora no recuerdo a todas, pero aparte de mí esta uno de mis superiores en el trabajo (que llamare persona A), aunque no el jefe directo.

No recuerdo el fin de la reunión, pero estábamos por empezar a comer, y algunos se encontraban ya sentados a la mesa. De los recuerdos, el mantel es a cuadros blancos y rojos.

En algún momento, hice algo o dije algo que a la persona A molesto, sobre todo por que se que lo que hice o más bien dije tenía fundamento y estaba en lo cierto. Tanto se molesto que vi su frustración al no poder decir nada para refutarlo que tan solo desquito su coraje diciendo que agarrara mis cosas y que dejara la empresa, que estaba despedido.

No obstante yo me encontraba como si nada, y mi actitud fue pues estaré fuera de la empresa, pero aquí no me invitaste así que ni esperes que me vaya. Y no recuerdo si seguía diciéndole todo lo malo que encontraba del trabajo, pero creo que si le hice ver que no eran congruentes en la actitud que nos pedían y la actitud que mostraban.

En mi pensamiento pasaba todo lo que dejaba del trabajo, sobre todo aquellas cosas empezadas y que estaban por terminar. No sabía si agradecer el que me despidieran o que hubiera sido mejor renunciar. Después de todo siempre es útil una carta de recomendación.

Por mi mente pasaba el ir al otro trabajo donde hace unas cuantas semanas me ofrecían trabajar, para decirles que estaba interesado, y ver cuando empezaría.

Llego el lunes, y cual fue la sorpresa, que llegue al trabajo, no registre mi entrada, platique con algunas personas, fui por mi paga, arregle mis cosas, deje lo que era del trabajo y me lleve lo que era mío. Me dirigí a la puerta y todos se quedaron sorprendidos de que me fuera, sobre todo quien me despidió, como que no pensó que lo tomaría en serio.

Después de un rato y otro par de sueños despierto, y sigo desconcertado por el sueño.



Un compañero del trabajo se encuentra realizando una presentación, algunos más estamos en el mismo cuarto atentos a ella, al cabo de unos cuantos minutos se ha vuelto tedioso, y el hablar del compañero empieza a parecerme somnoliento.

Afuera hay una especie de fiesta, me asomo por la ventana, hay música, personas, sillas, mesas, no alcanzo a ver todo, pero al contrastar donde estoy con ese lugar parece ser que allá se encuentra toda la diversión.

Salgo a despejar mi mente, me preparo un café, platico con otros compañeros, pero inevitablemente tengo que regresar.

La música ha aumentado y nos provoca distracciones, pero al menos ha logrado evitar la monotonía, algunos comentarios se hacen, pero se reinicia la sesión.

Llega el momento de participar, como estoy cansado mi comentario fue breve, ha terminado mi jornada, y me despido para regresar a casa.

La semana ha sido agotadora, sobre todo por que me he tenido que mover por la ciudad los cinco días pasados. Las lluvias, el exceso de tránsito, el transporte, la inundación en el centro de la ciudad el jueves por la mañana, los pagos, las filas para pagar, el trabajar de más.

Mis piernas lo llegaron a resentir, mis ojos, mi cuerpo. Necesito descansar de más, pero creo que al rato algunas cosas me lo impedirán.



Encontré a una persona del antiguo empleo, y me felicito por mi regreso al trabajo. La verdad me quede un poco sorprendido y le pregunte que quien le había informado que yo regresaría, a lo que respondió que fue alguien muy confiable, así que estaba muy seguro de que pronto me vería de regreso.

Me pregunto si esa misma persona sabrá con quien me casaré, ya que aún no he tenido platicas concretas sobre el empleo, ya saben que voy a regresar (yo no lo tengo considerado, pero tal vez sean videntes o algo así). Y si al final regreso, pues tendré que consultarlos acerca de mi futuro personal, jeje, tal vez también puedan prevenirme de alguna enfermedad grave o algo así.

Durante mi tiempo libre me dedico a diseñar páginas Web, con el fin de aprender y mejorar en lo que hago, así que de vez en cuando realizo alguna aunque no reciba dinero a cambio. Tal es el caso de una escuela donde me comentaron acerca de su página y que no encontraban a alguien que la realizará, así que me ofrecí y después de un mes les entregue la página principal y al parecer les gusto el diseño.

Me pidieron agregar unos datos y un par de páginas más, y lo único que no he terminado son los menús, pero la información ya esta, que es lo importante. Ayer me hablaron que requerían que la página tuviera más información y que si podía agregarla. Les dije que en un lapso de 15 días a un mes podría hacerlo, pero al parecer lo quieren ya.

Cuestione acerca de un pago por hacerlo y no les gusto. Mis argumentos: “no tengo tiempo ahora, y no les esta costando, si lo necesitan urgente me pagan por hacerlo y yo veo como administro mi tiempo para hacerlo, mientras tanto tendrán que esperar a mis tiempos libres”.

Así que no se que vayan a hacer, supongo que me mantendrán como respaldo y aunque me tarde años pero que la termine, y si consiguen a alguien que la pueda hacer más rápido lo “contrataran”. Creo que tienen la intención de aprender a hacer las páginas por su cuenta, y les di concejos para aprender (sin comprar los libros).

Hablando se entiende la gente, pero cuando no hay tratos de por medio no se puede asumir o suponer que las cosas se harán como uno lo desea.